martes, marzo 13, 2007

Pongámos de pie contra la miseria que nos ahoga



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A nadie que tenga corazón le aconsejo que recorra nuestros barrios marginados. Es terrible el contraste entre nuestro parque automotor y la miseria en que viven gran parte de nuestras gentes. Y Dios sabe que las cosas no tienen que ser así. Nuestro país posee los recursos suficientes para que a ningún niño le falte leche, que ninguna mujer tenga que prostituirse por necesidad, que ningún joven tenga que delinquir porque sus limitaciones de educación y formación, lo convenzan de que no tiene otra opción.

Dios sabe que nuestros obreros, nuestros empleados, nuestros policías, nuestros soldados, podrían estar viviendo mejor, que hay recursos suficientes para eso. Que así como los Senadores se ponen ingresos extras millonarios de los recursos de todos, y que decenas de funcionarios ganan entre 500 y 900 mil pesos mensuales, así nuestros guardias, policías y empleados podrían ganar mejores salarios.

Estamos llegando a un nivel de deformación, que estamos asumiendo los abusos y el atropello como si fueran parte de la naturaleza de las cosas. ¡No y Mil Veces No! Juro ante Dios entregar mi vida a luchar para cambiar esta injusta, mezquina e indolente situación en la que muchos se sienten satisfechos. Vivimos en un reino de injusticia. Una injusticia de siglos que podemos cambiar. Y tengo la seguridad de que en nuestra sociedad hay suficiente bondad para hacerlo posible. Esta injusticia, que por vieja nos han hecho creer que tiene que ser así, y hoy repito, ¡NO y MIL VECES NO!

El cambio impulsado por un grupo de patriotas responsables y fieles a su deber, encabezados por el Tte. General Santana Páez en la Policía Nacional, es un claro mensaje de que podemos, de que nuestra sociedad tiene los hombres y mujeres con la suficiente voluntad y decoro para hacer lo que hay que hacer. Hay que crear los mecanismos para controlar a los que administran los fondos públicos, creando especie de Asuntos Internos en cada institución. Es hora de definir una propuesta de estado por la que todo Quisqueyano se sienta motivado a participar, consciente de que lucha por una causa, no por ningún individuo en particular.

Luchemos; Por que se destine el 10% del presupuesto nacional para impulsar mediante préstamo las pequeñas y medianas empresas. Conscientes de que miles de ciudadano capacitado hoy viven en la pobreza por carecer de un capital mínimo para poner su propio negocio. Por que se relance el sector agropecuario, priorizando la plantación de cultivos con potencial exportable e instalación de plantas de procesamiento, para ser industrializados. Que en combinación con las cooperativas pesqueras establecidas en todo el territorio nacional, estructurar una gran flota pesquera nacional, que supla el mercado local, y el resto pueda ser procesado, enlatado y exportado. Que se relance el sector cañero, con el objetivo de producir ETANOL, para sustituir la gasolina y reducir nuestra dependencia energética al tiempo que creamos miles de empleos.

Que se incentive la creación de una industria nacional de aprovechamiento de energía no convencional, mediante exenciones fiscales. Y del uso de combustibles no tradicionales como el Etanol, el Biodiesel y el Gas Natural. Que el gobierno controle las horas de apagones de los generadores, evitando que estos apaguen cuando les parezca y que las autoridades no permitan que los apagones le sean cobrados al pueblo.

Que el gobierno impulse el desarrollo de empresas dedicadas al reciclaje de los desechos sólidos, creando sencillamente las reglamentaciones. Cuando sabemos que con los desechos alimenticios se fabrican abonos orgánicos y alimentos pecuarios. Y se pueden aprovechar; el plástico, los metales, los cartones y el papel.

Al tiempo de que erradicamos el analfabetismo, participando todos; civiles y militares, mediante iniciativa del estado. Y por Dios protegemos nuestros ancianos y ciudadanos mendigos que viven en nuestras calles. Basta de continuar en el relajo de siempre, son demasiados los que sufren. Nuestras decisiones del presente, son las que determinan nuestro futuro. Y ya ta bueno de este relajo, generado por los simuladores y quienes les hacemos coro, que normalmente son tan pobres que lo único que tienen es dinero.

Si nos proponemos construir una republica Dominicana sin miseria ni desempleados, nosotros podemos. Y de seguro será del agrado de Dios. Por la Virgen de la Altagracia, hagamos este objetivo parte de nuestros sueños y juremos juntos hacerlo realidad. Si de algo estoy convencido es que, definitivamente, JUNTOS PODEMOS.

Milton.olivo@gmail.com
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